Una verdadera historia de amor de un padre que corre maratones con su hijo con discapacidad

José Manuel Roas y su hijo Pablo Roas durante una maratón./ Imagen: ACI Prensa (cortesía José Manuel Roas).

La historia de José Manuel Roas, padre de Pablo Roas, es conmovedora. Y es que, el aficionado al running empezó a correr junto a su hijo por suerte o por el destino. José Manuel Roas entrenaba semanalmente. Llegó un día en el que tenía que entrenar y no podía, porque tenía que atender a su hijo Pablo Roas. Bien, José Manuel Roas dudó si realizar dicho entrenamiento con la compañía de su hijo o no. Finalmente se decidió y hoy en día ya han corrido varias de las maratones más famosas del mundo.

“No recuerdo cuando empezamos a correr juntos. Sé que la primera vez era en verano, yo estaba preparado para salir a correr, pero ni mi mujer ni mis hijos podían quedarse cuidando de Pablo. Entonces decidí que podía llevármelo”, cuenta José Manual Roas en su entrevista a ACI Prensa. Con total naturalidad, sin pensarlo y sin plantearlo. José Manuel Roas y su hijo Pablo Roas estaban corriendo sin imaginárselo.

Pablo Roas es un chico de 18 años que tiene síndrome de West, considerado enfermedad rara, en un grado muy elevado que provoca que Pablo Roas sea totalmente dependiente de sus familiares. Su profunda parálisis cerebral le dificulta hasta el habla. Sin embargo, sus padres afrontaron la situación como es debido, con total naturalidad y sobre todo con unión. Unión familiar.

José Manuel Roas reconoce que hay momentos muy duros durante los días y las semanas, pero “uno saca mucho más de lo que uno pierde”, subraya el runner. José Manuel Roas descubrió que a Pablo Roas le encanta correr con él desde el primer momento. Y es que, el joven se mostraba activo y se mantenía erguido, una posición muy difícil de lograr para él debido al gran esfuerzo que tiene que realizar.

Desde aquel día que, por accidente o por cuestión del destino, comenzaron a entrenar juntos no han detenido su marca y hasta el momento han corrido más de seis maratones. Entre ellas se pueden registrar hasta tres maratones en Sevilla, dos en Madrid y una en Nueva York.

Sin duda, se trata de una relación de padre e hijo totalmente increíble y admirable. Una superación y una unión que conmueve a todo aquel que conoce la historia. Se trata de un amor incondicional entre padre e hijo, que ya ha cruzado varias metas y seguro que cruzará muchas más por el camino.

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