Los mejores juegos inclusivos para este verano

Ideas inclusivas para una tarde de verano aburrida

El buen clima, las vacaciones en el pueblo, la piscina, una tarde en la playa con tus amigos o las largas noches al aire libre hacen del verano, la estación favorita para muchos. Está claro que durante esta estación solemos aprovechar más los días y que las cosas que nos suceden, por lo general, son más divertidas, pero ¿qué pasa cuando el tiempo libre pasa de ser una bendición a una condena? Ahí es cuando hay que reinventarse, probar a hacer algo nuevo o simplemente usar la imaginación para entretenerse. El verano acaba de empezar y seguramente aún no te haya dado tiempo a aburrirte, pero aquí te dejamos los cinco mejores juegos que puedes poner en práctica cuando te aburras, o cuando no 😉

Conoce la silla de ruedas Kahlo
  1. El maestro: Este juego es muy sencillo y puede dar lugar a situaciones realmente divertidas. Para jugar es necesario que haya como mínimo entre tres y cinco personas, aunque cuantas más personas haya mejor. Se trata de que uno del grupo, puede ser elegido por mayoría, haga de maestro. Pero no es nada difícil, tan solo tendrá que hacer lo que le apetezca (sonidos, gestos o movimientos) y sus compañeros tienen que imitarle. Conviene que los participantes se coloquen en fila, uno detrás de otro, dejando un espacio mínimo entre ellos para hacer la actividad. En el caso del juego del maestro, no necesita adaptaciones para las personas con movilidad reducida. Lo único que deberá tener en cuenta el maestro qué cosas pueden hacer sus compañeros y cuales no.
  2. A la conquista del huevo: Para esta actividad es necesario disponer de dos o más hueveras de cartón. Los participantes pintarán cada hueco de la huevera con un color diferente; cada color representará una puntuación. Después, los jugadores dejarán las hueveras apoyadas donde más convenga. Tras la colocación de las hueveras, los participantes harán una fila a una distancia mínima y con pequeñas piedras o chapas intentarán meter los objetos en los huecos de colores. Así, hasta que alguien consiga un total de 50 puntos, que es lo que se necesita para ganar. Cada jugador dispondrá de una oportunidad (o dos si se acuerda) para lanzar la chapa, si no lo consigue, inmediatamente acaba su turno y sigue el siguiente. A la conquista del huevo es un juego muy sencillo en el que todos pueden participar. Tampoco necesita ninguna adaptación, por lo que es una actividad muy inclusiva.
  3. El circuito: Para realizar el circuito se necesitan algunos materiales que nos servirán como obstáculos (bancos, colchonetas, conos…). Se trata de construir un circuito que realizarán los miembros del grupo uno por uno. El usuario que tarde menos tiempo en superar el circuito con éxito será el ganador. Para este juego es necesario que todos los jugadores estén en igualdad de condiciones. Es decir, si la actividad la van a realizar personas en silla de ruedas, las piezas del circuito estarán colocadas a una determinada distancia para que la silla pueda moverse con facilidad. Ejemplo de circuito: La primera prueba consistirá en una carrera cronometrada con las sillas de ruedas. Tras hacer la carrera, el usuario pasará a la segunda prueba que consistirá en un recorrido en zig-zag atravesando los conos con la silla; en la tercera prueba, el usuario tendrá que encontrar un objeto que sus compañeros habrán escondido previamente. El resto de compañeros estará cronometrando el tiempo que ha tardado en hacerlo. Finalmente ganará el jugador que menos tiempo ha tardado en hacer las pruebas del circuito.
  4. El fugitivo: Para este juego es conveniente hacer dos grupos de cinco personas cada uno. Un equipo hará de ladrones; y el otro equipo, de policías. Los miembros de cada grupo tendrán que elegir a un representante. Cuando el cargo esté elegido es cuando comienza el juego. El ladrón debe huir con ayuda de sus compañeros, mientras que el policía irá a atraparlo con la ayuda de los otros policías. Para jugar solo hace falta tener imaginación, se pueden delimitar cárceles imaginarias y lugares en los que el ladrón esté a salvo. En el caso de que participe algún jugador con diversidad funcional, las reglas del juego no cambian, solo es cuestión de integración, y de ayudarlo en caso de que sea necesario.

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