¿Qué es la Ataxia de Friedreich?

La “Ataxia de Friedreich” (A.F) o la “dificultad para coordinar los movimientos” es una enfermedad hereditaria que daña el sistema nervioso. Esta afecta a la médula espinal y a los nervios que controlan los movimientos de los músculos de los brazos y las piernas. Los primeros síntomas suelen comenzar entre los cinco y los quince años, aunque también se ha dado algún caso a los treinta.

La A.F es una patología que evoluciona de forma gradual. Es decir, se propaga lentamente a los brazos y al tronco. Los signos iniciales que esta enfermedad manifiesta son deformidades en los pies, flexión involuntaria de los dedos de los pies, dedos gruesos de los pies en forma de martillo y la inversión de los mismos hacia dentro. Al cabo del tiempo, los músculos se debilitan y se atrofian. También aparecen deformidades en las partes inferiores de las piernas y de las manos.

Los principales síntomas son:

  • La debilidad muscular
  • Dificultad a la hora de caminar
  • Problemas en el habla
  • El movimiento involuntario de los ojos
  • Escoliosis
  • Palpitaciones

Tipos de Ataxia

La Ataxia de Friedreich es la más conocida de este tipo de enfermedades, pero existen otros 200 tipos diferentes de ataxias. Algunos de ellos son:

  1. Ataxia cerebelosa: Se produce cuando hay alteraciones en el cerebelo y/o en sus conexiones. Los principales síntomas son la descoordinación en los movimientos, los tambaleos, el habla temblorosa y un cambio en el tono y el volumen de la voz.
  2. Ataxia sensorial: Esta afecta a los cordones posteriores de los ganglios dorsales o a las vías espinocerebrales. El cierre involuntario de los ojos o la pérdida de equilibrio son algunos de los síntomas principales.
  3. Ataxia laberíntica: Este tipo de ataxia afecta al sistema vestibular y del laberinto (oído), provocando desequilibrios.

¿Existe cura para la Ataxia de Friedreich?

Todavía no se conoce una cura completa para la enfermedad, pero los síntomas de la Ataxia pueden ser tratados por medio de medicamentos, fisioterapia, cirugía y la ayuda de productos ortopédicos. Las personas que desarrollan A.F suelen acabar necesitando una silla de ruedas para moverse, pero tras 15 o 20 años después de la aparición de los primeros síntomas .

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