Modelos de asistencia a las personas dependientes

Los cuidadores de personas dependientes deben tener en cuenta diferentes aspectos a la hora de atender las necesidades del paciente. Estas pueden variar en función de las circunstancias y voluntades de cada individuo. Para ello, es recomendable que haya una gran relación entre ambos, con el fin de que se cumplan de manera eficiente todas las demandas del dependiente.

La vivienda es el hogar del paciente, el lugar más adecuado para desempeñar las labores de asistencia. La persona dependiente está acostumbrada a realizar todas las actividades en su entorno, es su sitio más íntimo. Por ello, es fundamental mantenerle en su residencia habitual, para favorecer su participación e integración comunitaria, independientemente de sus limitaciones funcionales. En el modelo de asistencia, en este caso, hay que satisfacer la ayuda diaria, la cual atañe a labores domésticas y de acompañamiento. En definitiva, la protección y atención socio-sanitaria de las personas dependientes constituye uno de los retos fundamentales del Estado de Bienestar.

Por otro lado, hay que tener presente que no sólo es importante el número de personas dependientes sino los grados de severidad que afectan a éstas. En este punto, existe un acuerdo generalizado, de tal forma que, se puede distinguir tres niveles de severidad: gran dependencia, dependencia severa y moderada. Por ello, es necesario establecer un modelo de asistencia para cada persona dependiente. Es decir, cada familia debe buscar los apoyos necesarios, teniendo en cuenta que pueden variar en función de cada paciente. El entorno tiene que contar con un abanico de posibilidades de asistencia, teniendo siempre presente las necesidades de cuidado. En la mayoría de los casos es la familia la que se encarga de todas estas tareas. Este hecho es positivo y favorable para el paciente, ya que es recomendable que mantenga el núcleo familiar.

El cuidado a personas dependientes es una labor muy costosa, por el simple hecho de que supone una larga jornada de asistencia. Por ello, es necesario que tanto cuidador como paciente estén lo más cómodos posible. Esto hará que se cumplan las demandas del usuario sin acarrear ningún tipo de molestia en el bienestar del cuidador.

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