Más de dos meses sin ir al colegio: el futuro incierto de los niños con discapacidad

Más de dos meses sin ir al colegio: el futuro incierto de los niños con discapacidad

La situación provocada por el coronavirus va a causar el retroceso en la inclusión de más del 50% de los niños con discapacidad. A los problemas de la atención sanitaria hay que sumarle, la falta de terapias y rutinas que les hacen mejorar día a día.

La COVID-19 ha provocado que los niños con discapacidad estén sin colegio más de dos meses. Un grave problema para su inclusión. Para cualquier niño con discapacidad todos sus tratamientos especializados son la oportunidad para seguir avanzando. Sin embargo, la falta de ellos puede provocar un retroceso de graves consecuencias.

El futuro es muy incierto. No se sabe cuándo comenzará el colegio, en el mejor de los casos en septiembre. Es decir, más de medio año sin colegio. Este tiempo es demasiado para cualquier menor y se agrava en el caso del trabajo especializado para un niño con necesidades especiales.

Los niños que requieren un trabajo especializado no solo se verán perjudicados a nivel educativo. Y es que, en los centros infantiles también se realizan sesiones de fisioterapia para no adoptar posturas inadecuadas. Los colegios también trabajan la integración sensorial en aquellos niños que la precisan, como por ejemplo los que tienen el espectro del autismo. ¿Qué pasará con todos estos niños después de 6 meses?

Hay centros que ya se han puesto en contacto con las familias, para que los más pequeños no se vean afectados en todos los niveles. La tecnología se ha convertido en la principal herramienta de trabajo, ya que los profesionales se han grabado, han adaptado el material, han podido ofrecer apoyo y asesoramiento en videollamadas, etc. Sin embargo, las relaciones sociales no se pueden sustituir con la tecnología. Estas experiencias favorecen el desarrollo y el crecimiento de los más pequeños. La COVID-19 ha interrumpido todas estas situaciones que se dan en los centros infantiles.

El Informe de Familia y Discapacidad de la Fundación Adecco recoge que el coronavirus supondrá un retroceso para el 63% de los padres con menores con discapacidad. Para rebajar este impacto el teletrabajo ha cogido el mando. En la actualidad se ha evidenciado la importancia que tiene para todo, aún más para los jóvenes con discapacidad. Lo importante es que cada niño reciba la atención que merece del colegio y el profesional más adecuado para él.

La inclusión debe comenzar desde abajo, desde los más pequeños. Para ello, es necesario que reciban una formación adecuada, donde se incluya lo académico, social y emocional.

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