Los principales aspectos que debe tener en cuenta el cuidador de una persona dependiente

Las personas que se encargan de velar por la asistencia y la seguridad de todos los mayores, discapacitados o personas dependientes realizan una labor fundamental dentro de la sociedad actual. Sin embargo, muchas de ellas desconocen los principales parámetros que se deben de seguir para un cuidado óptimo y que proporcione bienestar a ambas partes.

El buen cuidador debe de encargarse de mantener la higiene, garantizar una buena alimentación, comunicar permanente, administrar de forma adecuada la medicación y estimular a la persona dependiente.

El objetivo principal del mantenimiento de la higiene es fomentar y asegurar la buena salud. Para ello se debe de hacer especial hincapié en el aseo personal, que engloba todo el cuidado sanitario, desde las veces que se baña a la persona dependiente hasta el número de ocasiones en las que se lava las manos. Además, la higiene bucal también juega un factor fundamental en el cuidado personal. La ropa también tiene que tener especial cuidado, ya que acumula las secreciones de la piel y las bacterias.

La elección de los alimentos y el uso del agua deben ser guiados por un conocimiento científico del régimen alimentario y de las actividades del aparato digestivo. La OMS estima que las enfermedades causadas por alimentos contaminados constituyen uno de los problemas de salud más extendidos en la sociedad actual.

Una buena comunicación entre el cuidador y el paciente asegura una mayor calidad en el cuidado. Por lo tanto, la comunicación permanente es primordial en la relación que mantienen la persona dependiente y el cuidador, ya que se cubrirán todas las necesidades físicas, emocionales y sociales de la persona atendida. Para ello, es adecuado adoptar una actitud tolerante y comprensiva ante las limitaciones o enfermedades que puede sufrir la persona dependiente.

Es común que tanto enfermos como familiares exijan que se le recete múltiples medicamentos para aliviar y controlar sus dolencias. Esto repercute desfavorablemente en el estado de salud mayor. Por lo que muchas de las personas dependientes sufren la denominada polifarmacia, que ocurre cuando la misma persona consume cinco o más medicamentos. La mejor forma de preparación de un medicamento para una persona mayor o discapacitada son las formulaciones líquidas, ya que se absorben y se ingieren más fácilmente.

Finalmente, las personas dependientes pueden sufrir algún grado de inactividad, por lo que es necesario que realicen actividades acorde al tipo de enfermedad o discapacidad que sufran. Además, es importante practicar ejercicios de relajación e insistir en la realización de ejercicios respiratorios.

En resumen, es esencial aprovechar y crear oportunidades para fomentar la movilidad y los desplazamientos de la persona dependiente. Así como mostrarle una actitud de seguridad y confianza.

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