Los estudiantes con discapacidad son discriminados del resto de sus compañeros

Estudiar, trabajar, da igual. Ninguna de las dos opciones es fácil, sobre todo si tienes discapacidad. Quedarse en casa no es una opción, hay que luchar y trabajar para lograr nuestros propósitos. Sin embargo, para varios estudiantes hay dificultades añadidas a la hora de ir a clase, relacionarse con los demás, escuchar al profesor o salir al patio para comerse el bocata. Esto se debe a que los colegios e institutos no están adaptados en todos los sitios.

En algunas escuelas, por ejemplo, sigue habiendo baños que no son accesibles, escaleras interminables para llegar a la segunda planta, rampas que no son estables y profesorado no del todo cualificado para enseñar a niños y niñas con diversidad funcional.

Ana Puertas, cofundadora de la empresa ‘Disabled Park (una aplicación que aporta información sobre las plazas de aparcamiento adaptadas) nos dijo en una entrevista que ella de pequeña había tenido problemas de movilidad en el colegio. Puertas es de Elche (Alicante) y tiene reducidos sus movimientos. Ella iba a un colegio que no estaba adaptado, tenía ascensor pero “no lo utilizaban porque era demasiado caro”.

“Los profesores me obligaban a entrar y salir de clase 15 minutos antes que a el resto de mis compañeros, con el fin de evitar algún tropiezo o empujón por las escaleras. Durante ese año no me dejaban bajar a jugar al recreo, y mis amigos se turnaban para hacerme compañía durante la hora del almuerzo”, cuenta Ana Puertas.

Leer entrevista completa de Ana Puertas (Disabled Park).

En muchas ocasiones, la solución más sencilla parece la de separar a los alumnos con “necesidades especiales” del resto de la clase. Sin embargo, eso no ayuda a nadie, y mucho menos a los niños que no tienen discapacidad, ya que ellos aprenderán del ejemplo, y así, lo único que se está enseñando es a discriminar y hacer más visible la diferencia.

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Los colegios de educación “especial” son completamente necesarios, sí. Sin embargo, un nuevo modelo de educación, basado en la inclusión, también es una buena opción. Un nuevo sistema donde se fomenten valores como el respeto, la igualdad y el derecho a la misma educación para todos los alumnos. Sería necesaria la intervención de más profesores en las aulas. Especialistas bien formados sobre la materia de la discapacidad; docentes capaces de suplir las necesidades de todos los alumnos de forma individual, pero en la misma clase.

Derechos de los estudiantes con diversidad funcional

  • El derecho a la educación, sin discriminación y con igualdad de oportunidades
  • El derecho a la educación inclusiva y matrícula gratuita
  • El derecho a ajustes razonables y adaptaciones metodológicas
  • El derecho a la promoción de acciones positivas para favorecer su inclusión
  • El derecho a Unidades de Atención a estudiantes con discapacidad

El bullying y la discriminación han estado siempre ahí. Lo que ocurre es que ahora parece que se ha puesto de moda el concepto. Hay que luchar para erradicar el problema, actuar como la sociedad no lo ha hecho nunca con los males de siempre. Y eso, solo se puede conseguir sustituyendo el sistema actual por otro nuevo. Uno que no crea que los alumnos con diversidad funcional son más tontos o menos capaces que el resto, y que entienda que lo único que necesitan estas niñas y niños es el mismo respeto que el resto de sus compañeros.

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