Los centros de formación y su falta de accesibilidad para las personas con discapacidad

La importancia de los centros de formación como infraestructura básica para el sistema educativo oficial y extraoficial es tal, que su diseño debe ofrecer la garantía de que todas las personas puedan formar parte de ese proceso de transmisión y adquisición de conocimientos.

Los colegios, institutos, facultades, universidades, autoescuelas, academias, etc. son normalmente los centros de formación más habituales. Muchos de estos centros carecen de accesibilidad. Una accesibilidad que es importante para que todas las personas cuenten con la misma oportunidad de crecer y desarrollarse tanto personalmente como profesionalmente.

Según encuestas del Instituto Nacional de Estadística y del Instituto Nacional de Empleo, la mayoría de las personas con discapacidad tienen un nivel bajo de formación. En gran parte, esto es debido a la falta de accesibilidad que hay en los centros de formación, ya que muestran numerosas dificultades para que las personas con discapacidad puedan progresar a nivel educativo y profesional.

Por todos estos motivos, es necesario tener en cuenta diferentes aspectos para garantizar una accesibilidad íntegra en los centros de formación:  

  • Transporte para llegar al centro: El transporte público que permite llegar al centro debe ser totalmente accesible. Del mismo modo, el centro de formación debe contar con varias plazas de aparcamiento reservado para las personas con discapacidad.
  • Acceso al edificio: Si la entrada al edificio es en desnivel, debe existir rampas o elevadores que permitan un acceso cómodo y seguro para cualquier persona con discapacidad que desee acceder al interior del edificio.
  • Interior del centro: Las dimensiones del interior del edificio deben ser adecuadas y adaptadas a las necesidades y características de cualquier persona con discapacidad. De este modo, los mostradores deben cumplir con las medidas reglamentadas para que sean accesibles a cualquier persona. Por su parte, todas las estancias deben tener un espacio libre de 1,50 m de diámetro, para que cualquier persona con discapacidad usuaria de silla de ruedas tenga una movilidad y una maniobrabilidad cómoda y segura.

Una de las funciones más destacadas de la silla de ruedas Kahlo es el sistema de elevación de asiento, ya que permite adecuar la altura del usuario en función del lugar y del entorno en el que se encuentre. Además, garantiza la seguridad del usuario en el movimiento de transferencia, ya que permite realizar dicha acción sin que el usuario colisione con parte del mobiliario del entorno.

  • Señalización: El centro debe contar con señales informativas, tanto en interiores como exteriores. Deben ser perceptibles y comprensibles por cualquier persona.
  • Instalaciones deportivas: Si el centro de formación cuenta con instalaciones deportivas, éstas deben garantizar su uso por parte de cualquier persona.
  • Aseos: Los aseos deben cumplir con todos los requisitos pertinentes para ofrecer una accesibilidad totalmente íntegra.
  • Interior de las aulas: Las dimensiones y la distribución del mobiliario de todas las aulas deben proporcionar una accesibilidad íntegra. Por su parte, las mesas deben tener una altura libre mínima de 70 cm y es aconsejable que las sillas sean de uso individual.
  • Profesorado: Los profesores del centro de formación deben conocer las características y necesidades todos sus alumnos, sobre todo de los alumnos con discapacidad que presenten alguna problemática concreta.

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