Los beneficios de la terapia con perros

¿Cuántas veces habéis escuchado aquello de que el perro es el mejor amigo del ser humano?

Los animales no solo son capaces de darnos su cariño y amistad, sino que a veces también ofrecen su trabajo y servicio, como por ejemplo los perros policía o los perros “guía” que ayudan a las personas con deficiencia visual a no perderse nada de lo que pasa a su alrededor.

Está demostrado que la terapia con animales, -especialmente con perros y caballos-, produce numerosos beneficios en la salud (física y mental) de personas con discapacidad. Aunque es muy importante tener en cuenta que elegir correctamente al perro de asistencia no es una tarea sencilla. No es necesario que el perro sea de una raza concreta, pero sí que tenga ciertas características esenciales para trabajar con personas (obediencia, sociabilidad y previsibilidad).

A veces, una raza no garantiza comportamientos concretos, sino que la clave del proceso es seguir el adiestramiento correcto. Algunas razas son más aconsejables que otras, pero sin el adiestramiento adecuado, no habrá nada que hacer. Los perros utilizados en este tipo de terapias son: labradores, golden retriever, alaskan malamuten y el pastor alemán. Las características de este tipo de perros son: reducida agresividad, gran capacidad de aprendizaje y comportamientos previsibles ante sonidos y señales estridentes.

Beneficios de la terapia con animales

-Ayudan a favorecer las relaciones sociales. Comunicarte con un animal es algo muy sencillo. Estos seres no juzgan, no se enfadarán nunca ni te dirán que has hecho las cosas mal. Es por esto que se hace tan sencilla la comunicación con ellos. No hablan, pero a veces demuestran muchos más sentimientos que otras personas.

-Favorecen el incremento de la fuerza muscular y ayuda con las tareas de coordinación.

– Desarrollo del buen estado de ánimo, aumento de autoestima y la motivación. Se ha dicho muchas veces que las caricias a los animales aumentan la autoestima y la motivación, puesto que con las caricias se segregan multitud de endorfinas relacionadas con el estado de ánimo.

– Ayudan a ejercitar la memoria (sobre todo en personas con discapacidad intelectual). El simple hecho de tener que llamar a un perro por su nombre ayuda a las personas con discapacidad intelectual a recordar.

-Previenen los sentimientos de soledad y depresión, así como la monotonía del día a día.

-Refuerzo del desarrollo de la inteligencia espacial y el sentido de la orientación.

Aplicaciones de terapias asistidas con perros en diferentes centros (Hogarmania).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *