Las mujeres con movilidad reducida también pueden ser madres

La discapacidad y la gestación no son términos opuestos. Cada vez, hay más mujeres con discapacidad que quieren ser madres y lo consiguen. Solo que en cada caso, las circunstancias son diferentes y la decisión debe tomarse junto a profesionales que analicen los posibles riesgos. De cualquier modo, el especialista no debe negar el derecho a la maternidad de la paciente, solo porque esta tenga discapacidad. Existen multitud de casos de mujeres con Esclerosis Múltiple y otras discapacidades que han conseguido dar a luz a sus hijos sin ningún tipo de problema.

La discapacidad no solo no es un impedimento para la maternidad, sino que en algunos casos el embarazo puede aliviar o paralizar los síntomas de enfermedades como la Esclerosis Múltiple o la artritis reumatoide. A finales de los años 90, algunas investigaciones científicas demostraron que la E.M, -una enfermedad degenerativa que se produce en brotes-, es mucho menos agresiva durante el embarazo. El riesgo de sufrir un brote se reduce en un 70% durante el tercer trimestre de la gestación.

Además, hay que tener en cuenta que la Esclerosis Múltiple no es una enfermedad hereditaria. Los hijos de padres con esta discapacidad tiene mayor predisposición genética a padecer la enfermedad, pero no hay un factor que garantice que los hijos de madres con E.M también la tendrán.

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Las lesiones medulares tampoco son un impedimento para el embarazo. Las mujeres con lesiones medulares pueden concebir naturalmente o por medio de un tratamiento de reproducción asistida. La paresia no garantiza la posterior esterilidad. Sin embargo, en estos casos, las mujeres tienen mayor riesgo de padecer inconvenientes como infecciones de orina, estreñimiento, mayor número de contracturas y/o crisis hipertensivas (elevaciones agudas de la presión arterial). O problemas para “sentir” a su hijo dentro del vientre hasta bien desarrollada la gestación.

Sin embargo, las mujeres no deben olvidar que durante el embarazo, la salud debe cuidarse el doble. Actos como llevar una dieta adecuada, hacer ejercicio, evitar el estrés y eliminar el consumo de alcohol y tabaco son imprescindibles para el bienestar del feto. Pues cuando se habla de embarazadas con movilidad reducida, estos factores son aún más importantes.

La historia de Cristina Sales: la mujer que muestra que ir en silla de ruedas y tener un hijo es posible

Eldiario.es publicó hace unas semanas un reportaje sobre mujeres embarazadas con movilidad reducida. Cristina Sales lleva tres años en silla de ruedas a causa de un accidente de tráfico, lo que le quitó la movilidad completa desde el ombligo hasta los pies. Sin embargo, moverse en silla de ruedas no es lo único que esta mujer ha tenido que aprender a hacer en los últimos años, ya que a pesar de sufrir una lesión medular, hace un año consiguió traer al mundo a una niña, Carla.

Ahora, Cristina Sales pasea en moto por el parque de Santa Amèlia, en el barrio catalán de Sarrià. En la mochila carga con su hija; con una mano, sostiene a su perra Frida (un labrador negro); y con la otra, sujeta su handbike eléctrica, que se acopla perfectamente en la parte delantera de su silla de ruedas.

Las mujeres con movilidad reducida pueden ser madres, e incluso tener partos vaginales. Las lesiones medulares no tienen porqué afectar a los órganos reproductivos. Otra cuestión diferente es que el traumatismo sí que se produjese en la zona, y el útero se viera directamente perjudicado.

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