La fisioterapia, disciplina fundamental en el colegio de educación especial “Virgen de la Luz”

Antonio Serna (63 años), Marc Figueres (32),Begoña Menor (40) y Asunción Montilla (28) son los cuatro miembros que forman el equipo de fisioterapia del centro de educación especial “Virgen de la Luz” de Elche (Alicante). Ellos son los encargados de cuidar de la motricidad de todos los alumnos del colegio, a través del método Bobath.

Pregunta: ¿Cómo funciona el centro de educación especial “Virgen de la Luz”?

Respuesta: Este centro acoge a alumnos que van desde los tres, hasta los veintiún años. Los chicos se distribuyen en diferentes aulas, dependiendo de las características y de las necesidades de cada uno de ellos. La mayoría de los alumnos tienen parálisis cerebral, pero también hay niños con síndrome de Rett, síndrome de West, síndrome de Williams, etc.

P: ¿Qué funciones lleváis a cabo como fisioterapias del centro?

R: Nosotros formamos parte del colegio como especialistas, no pertenecemos al ámbito educativo, sino que somos trabajadores de la sanidad pública especializados en fisioterapia. Realizamos todo tipo de actividades: colaboramos en el diseño de las aulas y su adaptación, orientamos a los tutores con actividades que potencien el desarrollo motriz de los chicos. Sin embargo, la función principal la hacemos dentro del gimnasio, a través del método “Bobath”.

Imágenes de los fisioterapeutas en la puerta del gimnasio. Utilizan esta técnica visual para que los alumnos identifiquen qué actividad y con qué especialista les toca en cada momento.

P: ¿En qué consiste este método de trabajo?

Bobath es una terapia especializada en tratar los desórdenes del movimiento y la postura, derivados de lesiones neurológicas centrales. Consiste en buscar las partes sanas del cerebro, y que estas compensen las funciones realizadas por las regiones dañadas. Es, en resumen, una forma de equilibrar el cuerpo con respecto a funcionalidad y movilidad.

P: ¿Cuál es el perfil que siguen los alumnos?

La mayoría de los estudiantes con los que trabajamos tienen parálisis cerebral. Y aunque tratamos de repartir correctamente el tiempo, nuestro trabajo se centra en los niños pequeños, ya que son los que más posibilidades tienen de mejorar.

Tenemos niños que sí que tienen capacidades y condiciones para experimentar una mejoría motriz, pero también tenemos alumnos que sabemos desde un primer momento de que ese hecho no será posible de conseguir, porque sus condiciones y capacidades no son las mismas.

P: La silla de ruedas eléctrica Kahlo lleva incluida una grúa, perfecta para realizar el movimiento de transferencia sin que la salud del cuidador se vea dañada por la sobre-carga del movimiento, ¿Cuál es vuestra opinión sobre Kahlo?

-R: La silla de ruedas está muy bien, sobre todo para las educadoras o para nosotros mismos, los fisioterapeutas. Te facilita trabajar más rápido y con menos cansancio al tener que realizar un menor esfuerzo físico. 

Para los cuidadores es genial. Todo lo que no sea realizar esfuerzos físicos es una ventaja y una mejora considerable.

Kahlo: la primera silla de ruedas con grúa
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-P: ¿Qué tipo de actividades empleáis con ellos?

-R: Les promovemos el gateo, la marcha en una cinta andadora -a diferentes alturas y velocidades-, subidas por las espalderas, relajaciones y desequilibrio encima de las pelotas grandes de Bobath. En definitiva, adaptamos el tratamiento de trabajo a las necesidades de cada niño.

Lo que intentamos es hacer movilizaciones para mantener los rangos articulares en buen estado, que no se deterioren. Intentamos movilizar mucho para que mantenga cierta flexibilidad.

Imagen de las instalaciones del gimnasio del colegio, en la que se puede ver las pelotas “Bobath”.

-P: ¿Qué consejos les daríais a los familiares de estos niños con discapacidad para que mantengan el progreso que realizan aquí en el colegio?

-R: Trabajo, trabajo y trabajo. Son niños que si no les fomentas la actividad permanecen sentados y tranquilos. Ellos por si solos no tienen capacidad de movimiento. Entonces, hay que fomentarles la actividad, que aprovechen las actividades de la vida diaria, para que no caigan en una rutina pasiva. Con estos niños hay que trabajar toda la vida, desde que nacen hasta que mueren.

-P: ¿Cómo es a nivel personal trabajar con estos alumnos?

-R: El sentimiento que tenemos cuando vemos la mejoría de cada uno de ellos es incalificable. Sentimos mucho cariño. Sobre todo, porque estamos con ellos todos los días, desde que son pequeños. Se crea un sentimiento mutuo porque ellos también se muestran más cercanos con el paso del tiempo.

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