La calidad de vida de las personas mayores dependientes

La prevención de la pérdida de autonomía y de la dependencia de las personas mayores debe ser un principio central en las políticas sanitarias, sociales y medioambientales

La probabilidad de que la dependencia aumente es muy considerable, debido al crecimiento del envejecimiento de la población mayor tanto en España como en Europa en general, particularmente la dependencia relacionada con la demencia, que crece en función de la edad. Las personas mayores sufren frecuentemente algún tipo de discapacidad, por lo que necesitan asistencia, en muchos casos de larga duración.

El bienestar y la salud de las personas mayores dependen en gran medida de la disponibilidad y la calidad de los servicios sanitarios y sociales. Se debe de respetar la autonomía, la dignidad y la integridad de las personas mayores en el período de cuidado y en todos los servicios de apoyo que se realicen en torno a ella. Todo ello, con el objetivo de fomentar su participación e independencia.

La atención diaria también incumbe en la estancia de la persona mayor en su domicilio, ya que la capacidad de ésta puede variar en función de los servicios de cuidado diarios. El único inconveniente es que esta asistencia no se efectúe de forma adecuada. La capacidad de las personas de cuidar de ellas mismas a medida que envejecen, determinará si pueden permanecer en sus viviendas o si necesitan cualquier tipo de asistencia de larga duración.

Es recomendable que las personas que padecen demencia acudan a un especialista, así tendrán un tratamiento adecuado, que cubrirá todas sus necesidades. La inclusión de trabajadores sociales y psicólogos en la valoración domiciliaria es un elemento importante para la buena práctica. Para alcanzar un efecto mayor, los servicios de valoración de este tipo deben estar respaldados por un hospital y unas facilidades adecuadas para el paciente externo. En definitiva, las personas que sufren demencia deben de ser asistidas con cuidados especiales, en entornos adecuados y por un personal formado en este tipo de cuidados

La prevención de la dependencia tiene el objetivo de dotar a cada persona que envejece de las mayores posibilidades, para sí evitar que se convierta en una persona dependiente. El envejecimiento saludable y la prevención de la dependencia requieren investigación a temprana edad y con una vida saludable. Muchas personas no llegan a la vejez por una muerte prematura causada por un modo de vida poco sano. La manera en la que vivimos ahora afectará la forma en la que viviremos en el futuro, o no viviremos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *