Isabel, una mujer en silla de ruedas que lleva siete años viviendo en la calle

Isabel pide a la prensa que le ayude a buscar una casa adaptada| Imagen: TeleMadrid

A sus 58 años y con un 68% de discapacidad reconocida, Isabel se pasa los días enfrente del edificio de la maternidad de O’ Donnell de Madrid, esperando a que alguien pueda ayudarla a encontrar un hogar. En una entrevista, realizada por TeleMadrid, la mujer cuenta como lleva siete años solicitando una vivienda a Samur Social, el cuál dice que no puede dársela porque no dispone de viviendas adaptadas para personas con movilidad reducida. Isabel cuenta que, aunque no ha sido madre, tiene tres hermanos, pero que estos no la han ayudado nunca. Su madre, de 91 años, todavía vive, y afortunadamente se encuentra interna en una residencia de Madrid.

“Mi madre está en la residencia ‘Los Nogales Santa Eugenia’ y mis hermanos la podrían recoger perfectamente, pero tampoco me interesa mucho que se preocupen por mí, si no lo hacen por ella”.

Los servicios sociales no le ofrecen solución

Isabel busca una casa en la que vivir, pero se queja de que el Samur no la ayuda, y de que siempre le dicen que no existen viviendas adaptadas para ella. Al final, siempre acaban llevándola a un Centro de Acogida, dónde ya le han robado dos veces; la primera de ellas, fueron 80€ de su pensión; mientras que la segunda, le robaron los medicamentos que tenía que tomar tras una operación.  

El día a día de Isabel

Isabel llama a los medios de comunicación y a cualquiera que pueda ayudarle a que le dejen una casa, el único requisito que pide es que esté adaptada a personas con discapacidad. Mientras tanto, esta mujer de 58 años desayuna, come y hace todas sus necesidades en los hospitales y centros de salud de la zona.

 “Un día un vigilante de seguridad se cabreó conmigo porque decía que había tardado demasiado en utilizar el baño, pero lógicamente yo tardo más, -debido a mi discapacidad-, que una persona que no la tiene”.

Isabel llama a su silla de ruedas la “casa a cuestas”, ya que de ella cuelgan varias bolsas de plástico en las que transporta todo lo necesario para pasar el día a día. Algunos de los utensilios que rodean la silla son: productos de limpieza, productos de aseo personal (esparadrapo, alcohol, Betadine) y comida.

“En las bolsas que veis también hay otro tipo de material como, por ejemplo, el dibujo. Al vivir en la calle, también tienes que buscar algo con lo que entretenerte”, explica Isabel al periodista de TeleMadrid.

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