¿Qué es y para qué sirve la Escala de Zarit?

¿Qué es y para qué sirve la Escala de Zarit?

La escala de Zarit es un test psicológico que se utiliza para medir el grado de bienestar de los cuidadores de personas dependientes, especialmente personas diagnosticadas con algún tipo de demencia. Steven H. Zarit fue quien originó este instrumento de evaluación psicométrico, que consta de 22 ítems reactivos de respuesta tipo Likert. La escala de Zarit mide los niveles de consciencia y percepción de los cuidadores, relacionados con los aspectos de su vida que sufren cualquier alteración debido a las labores de asistencia.

El cuidador tiene unos valores de frecuencia para responder a la escala de Zarit, entre el 1 (nunca) y el 5 (casi siempre). Los ítems de esta herramienta de análisis también tienen en cuenta los recursos financieros y sociales que se invierten para facilitar y mejorar las labores de cuidado.

La puntuación de la escala de Zarit está entre los 22 a los 110 puntos. Si el rango de puntuación obtenido es muy elevado, significa que el sujeto tiene un alto nivel de afección en relación a sus tareas de cuidado.  Si el sujeto tiene interés en saber en qué punto de afección se encuentra, puede autoadministrarse este estudio y ver directamente sus resultados. Sin embargo, la mejor forma de trabajar la escala de Zarit es mediante un terapeuta, que pueda ofrecerle alternativas de mejora al cuidador, orientadas tanto a su vida personal como a la profesional.

Una vez realizado todo el cuestionario, se procede a la suma de todos los valores. Según la adaptación española, los puntos de corte que determinan el nivel de afección del cuidador son:

  • Sin sobrecarga: 22-46.
  • Sobrecarga: 47-55.
  • Sobrecarga intensa: 56-110.

Recomendaciones para evitar el síndrome del cuidador quemado

La escala de Zarit es de gran ayuda para determinar si un cuidador sufre el famoso síndrome del cuidador quemado. Se trata de un estado de afectación generalizado, que es provocado por la carga que supone cuidar de una persona dependiente. Hay una serie de recomendaciones para evitar esta situación:

  • No ser el único responsable del cuidado de la persona dependiente.
  • Evitar el aislamiento social.
  • Prevenir el estrés.
  • Compartir la evolución de la persona cuidada con otros cuidadores y familiares.
  • Mantener tu estilo de vida.
  • Descansar adecuadamente.

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