Elementos que garantizan la accesibilidad en la piscina

Entendemos el concepto de piscina como un lugar público donde realizar una actividad deportiva o simplemente lúdica en contacto con el agua. Las piscinas públicas son lugares muy concurridos durante el verano. Sobre todo, porque darse un chapuzón en el agua es la mejor forma de lidiar con las altas temperaturas veraniegas, por lo que muchas personas aprovechan su tiempo libre en visitar estos lugares. Asimismo, también hay otras personas que prefieren visitarlas para practicar natación, ya que el agua aporta bienestar y mejora el estado de salud en general. Para que todo el mundo pueda visitar la piscina este verano, es imprescindible que el lugar cuente con los requisitos mínimos de accesibilidad.

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En primer lugar, el transporte público llegará hasta las instalaciones donde se encuentra la piscina. Tanto el vehículo como la zona de entrada al recinto deben estar plenamente adaptadas. Por ejemplo, en caso de viajar en autocar, el vehículo contará con una rampa y un espacio interior con la anchura correspondiente para la silla de ruedas. Así como también, el autobús realizará la parada cerca de un paso de cebra.

 La piscina contará con otros espacios debidamente acondicionados (aseos, vestuarios, tiendas, rampas; etc.). En caso de que la puerta de entrada y la de salida no coincidan, cada una será de un color diferente. Así como también, las rejillas que cubren los sumideros (desagües) deben ser fijas y seguras.

Vídeo silla de ruedas Kahlo

Características de la piscina

  • Los márgenes de la piscina deben tener una anchura mínima de 1,80 m y ser firmes, estables, antideslizantes, y evitar reflejos.
  • Los bordes del vaso deben ser redondeados para evitar roces y cortes. Además, contarán con una protección blanda para evitar golpes.
  • El perímetro de la piscina estará señalizado con una franja antideslizante de 50 cm de ancho y de textura y color contrastados con el pavimento circundante.
  • El aumento de la profundidad de la piscina se señalizará por cambios de textura y color en los márgenes del andén y el fondo de la piscina.
  • Las juntas de las rejillas que puedan existir en la piscina deben tener una anchura máxima de 6 mm y un color diferente y contrastado con el vaso de la piscina (estructura que contiene el agua) y el pavimento circundante.

Con respecto al vaso de la piscina, como mínimo habrá un acceso al vaso, situado cerca de la entrada principal a la piscina y en una ruta accesible dentro del recinto. Cuando la piscina sea mayor de 50 metros, será conveniente la presencia de dos accesos en rutas accesibles.

Elementos de entrada a la piscina

  • Escaleras: Las escaleras situadas en el interior de la piscina tendrán una anchura mínima de 1,20 m. Las mismas contarán con huellas antideslizantes y con una banda de color contrastado en el borde de cada uno de los peldaños. Los pasamanos serán de color contrastado, y rugosos para evitar resbalones de manos. Además, se colocarán a ambos lados de la escalera y a doble altura: 70 y 90 cm.
  • Rampas y entradas: Se deberá comprobar el tamaño y nivel de la superficie, la pendiente, la subida vertical y la anchura mínima (en rampas), la localización y medidas de los descansillos, la distancia pasamos-rampa y pasamanos-muro. Así como la correcta fijación y diámetro de los pasamanos.
  • Grúas: Se deberá tener en cuenta el tamaño del espacio libre, la ubicación, la altura, la anchura, los reposapiés y reposabrazos del asiento, la ubicación y características de los controles y mecanismos de operación, la movilidad vertical y el peso mínimo que debe poder soportar.
  • Sistemas de transferencia: Tanto en muros como en escaleras, el espacio libre deberá ser comprobado. Así como la altura, la profundidad y las características de la superficie del muro o de las escaleras y sus peldaños.
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Finalmente, la piscina pública contará con personal plenamente cualificado para la seguridad y el mantenimiento de las instalaciones y de los bañistas. En el caso de que vayan niños o personas dependientes, estas estarán en todo momento vigiladas por su acompañante para cuidar de su seguridad. Las piscinas son el lugar idóneo para pasar un buen rato con familia y amigos, descansar tumbado bajo el sol y conocer gente nueva. Pero no se debe olvidar, que sin las medidas de precaución pertinentes, este lugar puede ser muy peligroso para la salud, en especial, de niños o personas con discapacidad severa.

Bibliografía: Pregúntame sobre accesibilidad y ayudas técnicas

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