El edadismo, sinónimo de miedo a envejecer

La vejez es una de la etapas más bonitas de la vida, pero a la vez está repleta de prejuicios. Esta edad, cargada de sabiduría y experiencias, es una de las más discriminadas por el ser humano.

Cuántos de vosotros habéis oído a vuestros mayores decir la típica frase de: “ya no valgo para nada”, o “me tratáis como si de un trasto viejo se tratase”. Son muchas las ocasiones en las que las personas mayores no se sienten bien consigo mismos; y eso en parte, es culpa del llamado “edadismo”.

El edadismo, término acuñado por el médico Robert N. Butler en 1968, es una forma de discriminación hacia las personas mayores. Esta marginación  hacia la tercera edad engloba una serie de creencias, normas y valores que señalan la vejez como un proceso desagradable y perturbador. El edadismo está apoyado fundamentalmente por el miedo; miedo a la muerte, a la enfermedad, a la soledad y  a la dependencia. El terror a padecer alguno de estos males es lo que provoca que muchas personas conviertan su pánico en desconfianza hacia la tercera edad.

 

“El envejecimiento es un proceso natural, vital y poderoso que nos une a todos. Por qué lo reducimos a hablar sobre depresión, pañales o demencia”, defiende Ashton Applewhite, autora del libro: ‘This Chair Rocks: Un Manifiesto contra el Edadismo’, en la revista QMayor.

El profesor de Psicología Social de la UNED, Antonio Bustillos López, afirma que la asimilación de este estereotipo puede hacer bajar nuestra media de vida en unos 6 o 7 años. Es por esta razón, por lo que es tan importante aprender a  liberarse de los estereotipos que causan el edadismo.

Tips para erradicar el edadismo

  1. Distinguir “enfermedad” y “vejez”. Las enfermedades están presentes en todas las etapas de la vida, no son algo exclusivo de la tercera edad. La esperanza de vida en España se sitúa entorno a los 80 años, y es normal que algunas personas presenten alguna patología. Sin embargo, según el catedrático de Sociología de la Universidad de Murcia, Pedro Sánchez Vera,  el 80% de la población mayor de 65 años en España goza de buena salud.
  2. Rechazar cualquier mito o estereotipo que apoye el edadismo. Existen algunos mitos sobre la vejez como “que todos los mayores son iguales”, “todos están deprimidos”, “cuánto más viejo, más huraño”, que nada tienen que ver con la realidad. Cada ser humano es un mundo, tenga la edad que tenga y venga de dónde venga.
  3. Eliminar las barreras laborales. Según la UGT, el desempleo en personas mayores de 55 años ha crecido en un 322% desde el año 2007.
  4. Fomentar el contacto intergeneracional. Primero, debemos entender el contacto intergeneracional como una relación de amistad que surge entre dos o más personas con una diferencia de edad mínima de entre 7 y 10 años. Las ventajas de esta amistad son obvias: una persona mayor puede aportar muchos conocimientos y sabiduría; así como, otra forma de entender la vida.
  5. Fomentar la autonomía.  A veces, se subestiman las capacidades de las personas mayores sin darnos cuenta de las consecuencias negativas que esto tiene para ellos. La creencia de que ya no son capaces para hacer ciertas cosas -cuando sí que lo son- conlleva a la pérdida de autoestima en muchas ocasiones.
  6. Por último, promover la paciencia y la tolerancia hacia todas las personas, es la clave para conseguir una sociedad más justa e inclusiva para todo el mundo.

El éxito es algo que puede lograrse a cualquier edad. Las barreras y las dificultades no las pone una cifra, sino que son fruto de las acciones del ser humano. Cuando se apoya el edadismo o cualquier otro tipo de discriminación (racismo, machismo u homofobia), se fomenta también el odio, impidiendo el avance hacia una sociedad que beneficie a todo ser humano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *