El coche particular y cómo adaptarlo para las personas con discapacidad

La flexibilidad horaria y la autonomía personal que ofrece el coche particular le hace ser el medio de transporte más utilizado. En la mayoría de familias –por no decir todas- hay como mínimo un coche particular, ya que un alto porcentaje de españoles utiliza el vehículo propio para ir al trabajo, hacer la compra o como medio de transporte para su período de vacaciones.

El coche propio gana importancia para las personas con discapacidad. Pues en muchos casos, sólo pueden integrarse socialmente y laboralmente gracias a su coche particular. Pero, las personas con discapacidad necesitan de diferentes adaptaciones para poder conducir o montar en un coche particular.

Las adaptaciones más destacadas que otorgan una accesibilidad integra del vehículo son:

  • Acceso al coche: El acceso al propio vehículo deberá efectuarse a través de plataformas elevadoras, ya sean laterales o posteriores del coche. Las rampas tiene que tener una pendiente de 30 grados como máximo, así como una anchura exterior mínima de 70 cm.

La silla de ruedas Kahlo tiene unas medidas de ancho de 63 cm, por lo que se ajusta perfectamente a las medidas de cualquier plataforma elevadora de todos los vehículos. Y es que, se recomienda que la rampa de acceso al coche sea de 80 cm. Además, cuenta con un sistema de tracción central que le permite maniobrar en espacios reducidos, como puede ser el interior de un coche.

Silla de ruedas Kahlo
  • Superficie de alojamiento: La medida de longitud mínima debe ser de 1,20 m y de anchura 70 cm. Asimismo, la altura del vehículo debe ser tal que haya 5 cm, como mínimo, entre la cabeza del usuario de la silla de ruedas y el techo interior del coche.
  • Seguridad: El interior del coche, donde el usuario de la silla de ruedas irá alojado, debe contar con un dispositivo de anclaje para la silla de ruedas, que soporte la tracción, torsión y flexión que puede sufrir la silla de ruedas durante el trayecto.
  • Adaptaciones para la conducción: El coche propio debe adaptarse en función de las necesidades y las características de la persona con discapacidad. Las adaptaciones más destacadas son las siguientes:
    • Adaptaciones para el control de los sistemas fundamentales y secundarios del vehículo: Adaptar la dirección, mandos de frenos, acelerador, cambio de marcha, embrague y resto de mandos del coche.
    • Asiento adaptado: Asientos giratorios y desplazables para la transferencia de la persona con discapacidad, desde la silla de ruedas hasta el asiento del conductor.
    • Adaptaciones para anclar la silla de ruedas dentro del vehículo: Adaptaciones para poder almacenar la silla de ruedas en el techo, maletero o asiento trasero del coche.
  • Conducción desde la propia silla de ruedas: Existen casos en los que la persona con discapacidad puede conducir desde la propia silla de ruedas. Antes se debe contemplar la seguridad del conductor mediante un sistema compuesto de anclajes y soportes de seguridad como reposacabezas y cinturones.

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