Doble discriminación cuando una persona con discapacidad pertenece al colectivo LGTB

Doble discriminación cuando una persona con discapacidad pertenece al colectivo LGTB

La sexualidad en una persona con discapacidad es un aspecto que sigue siendo muy retrógrado. Se piensa que si una persona tiene algún grado de discapacidad es asexual, es decir, no tiene apetito sexual. Este pensamiento provoca una discriminación hacia las personas con discapacidad.

Esto es un mito, y es falso. Las personas con discapacidad tienen atracción sexual con otras personas. La asexualidad es una orientación sexual, igual que la heterosexualidad, la homosexualidad… Cada persona sabe cuál es su condición sexual, y nada ni nadie tiene que dar por sentado o determinar la sexualidad de una persona. Alrededor de las personas con discapacidad existen muchos mitos en referencia a la esto, se los determina de asexuales o en los casos de discapacidad psíquica de hipersexuales. Cada persona es distinta, y cada uno tiene su orientación sexual.

Los estereotipos y los prejuicios están presentes en la actualidad. Vivimos en una sociedad en la que se discrimina lo que no esté “reglado”, hay una gran discriminación hacia el colectivo LGTB y si se añade que la persona tiene algún grado de discapacidad. La discriminación será el doble.

Se tiene por tendencia a la infantilización hacia las personas con discapacidad, se les priva de su sexualidad y de sus deseos sexuales. Y ante esta limitación en su libertad, impide que expresen su orientación e identidad sexual. Si ya se les ha estereotipado como asexuales y no se los presupone como heterosexuales, cómo van a visibilizar otras orientaciones sexuales. De ahí que reciban discriminación doble, aquellas personas que pertenezcan al colectivo LGTB. Y es que no hay que olvidar que dentro del colectivo de personas con discapacidad hay un porcentaje de personas LGTB, que tienen el derecho a expresar su sexualidad sin miedo ni tapujos.

La sexualidad es algo intrínseco de cada persona, no hay dos iguales. Y por ese motivo, no se puede generalizar. La exclusión social hacia las personas con discapacidad es una realidad que poco a poco se busca superar. Y uno de los objetivos para alcanzar es abandonar esa idea generalizada sobre la sexualidad.

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