Discriminación de las personas con discapacidad por falta de accesibilidad

El artículo 4 de la Ley 51/2003, de 2 de diciembre, de igualdad de oportunidades, no-discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad, expresa que “se entenderá que se vulnera el derecho a la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad cuando se produzcan discriminaciones directas o indirectas, acosos, incumplimientos de las exigencias de accesibilidad y de realizar ajustes razonables, así como el incumplimiento de las medidas de acción positiva legalmente establecidas”. Por lo tanto, las personas con discapacidad, que sufran algún tipo de acto que vulnere sus derechos y el derecho de igualdad, pueden interponer una denuncia para defender y reclamar sus derechos.

Las personas con discapacidad consumidora de un bien cuentan -o al menos así debe ser- con hojas de reclamaciones, cuya finalidad es la protección jurídica, administrativa y técnica de los derechos de los consumidores. Pues, muchos establecimientos carecen de igualdad, bien por la accesibilidad o por el entorno y su temática.

Otra vía para reclamar y defender sus derechos son las denuncias. Las personas con discapacidad que sean víctimas de discriminación tienen el derecho a presentar una denuncia, ya sea por vía judicial o a través de la vía administrativa. La denuncia puede ser presentada tanto por la persona con discapacidad afectada, como por sus representantes legales o asociaciones representativas las de personas con discapacidad.

Y es que tal y como defiende el artículo 6 de la Ley 51/2003, de 2 de diciembre, “se entenderá que existe discriminación indirecta cuando una disposición legal o reglamentaria, una cláusula convencional o contractual, un pacto individual, una decisión unilateral o un criterio o práctica, o bien un entorno, producto o servicio, aparentemente neutros, puedan ocasionar una desventaja particular a una persona respecto de otras por razón de discapacidad, siempre que objetivamente no respondan a una finalidad legitima y que los medios para la consecución de esta finalidad no sean adecuados y necesarios”.

Todos tenemos los mismos derechos, sea cual sea nuestro sexo, idioma o nacionalidad. Por ello, es necesario que existan medidas contra la discriminación de las personas con discapacidad, en este caso. Medidas que fomenten la integración y la inclusión, con el objetivo de conseguir una sociedad igualitaria y accesible para todos.

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