Cuidar a una persona con discapacidad o con una enfermedad crónica presenta diferentes desafíos

“A veces, cuando uno piensa en la figura del cuidador, vienen a la mente personajes siniestros como el de la novela Misery, de Stephen King, o un carcelero que somete y limita libertades. Por el contrario, muchos padres, parejas o hijos se encuentran con la necesidad de adoptar un rol protagónico en el manejo de la enfermedad de su ser querido y sus rutinas se ven alteradas, debiendo lograr un equilibrio entre su vida personal, familiar, laboral y su rol de cuidador”, reconoció el doctor Sergio Strejilevich, médico psiquiatra, Director de ÁREA, Asistencia e Investigación en Trastornos del Ánimo, y Presidente del Capítulo Argentino de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares.

Cambiar de trabajo, compaginar la jornada laboral con las tareas de cuidado, mudarse o el riesgo de “burn out” son varias de las exigencias que sufre el cuidador o la cuidadora de una persona con discapacidad o con enfermedad crónica. Las cuidadoras y cuidadores padecen un ritmo exigente en su día a día. Pues, compaginar el trabajo con las labores de cuidado no es tarea fácil. Muchos cambian de trabajo para ajustar el horario de su jornada laboral a las tareas de cuidado. Y es que, cuidar a una persona con discapacidad o con una enfermedad crónica no supone solo acompañarle, sino que también hay que ser capaz de solventar sus necesidades personales e higiénicas, así como emocionales.

“En psiquiatría, por ejemplo, los profesionales de la salud tenemos la responsabilidad de brindar apoyo franco a las personas que asumen la tarea de cuidar”, sostuvo el doctor Strejilevich. Programar unas vacaciones también puede suponer un desafío, ya que al cuidar a una persona con discapacidad o con una enfermedad crónica debes cumplir un horario fijo, relacionado con la toma de medicamentos, con las horas de comida, con las jornadas de actividad física, etc.

Según el doctor Facundo Manes, las cuidadores y cuidadores pueden sufrir las siguientes emociones:

  1. Los cuidadores parentales de personas con enfermedades neurológicas pueden tener depresión, pérdida de la independencia y problemas económicos.
  2. “Es una tarea constante y continua que puede llevar a que se sientan abrumados, desbordados y atrapados”, dijo el neurocientífico Facundo Manes.
  3. “Es importante que la sociedad tome conciencia y que quienes están a cargo de pacientes con demencia revaloren su propia salud”, agregó el neurólogo.

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