Cuidar de personas dependientes requiere formación laboral, condiciones salariales dignas y políticas sociales de apoyo

Cuidar de personas dependientes requiere formación laboral, condiciones salariales dignas y políticas sociales de apoyo

Normalmente, la familia ha sido el principal responsable de los cuidados de las personas dependientes. En los últimos años, se ha profesionalizado la figura del cuidador y cuidadora.  El envejecimiento de la sociedad y el avance en políticas sociales han provocado la visibilidad del cuidador y la cuidadora, así como su realidad laboral.

Cada día es más necesaria una formación laboral cualificada para cuidar de las personas dependientes. Y es que, el aumento de la longevidad ha traído consigo un mayor número de enfermedades ocasionadas por la vejez. Por lo tanto, los cuidadores y cuidadoras deben tener conocimientos, experiencia y condiciones de trabajo dignas, para poder desarrollar su trabajo correctamente. Hasta el momento, lo habitual ha sido que la familia se encargue de la persona dependiente, con cierta ayuda externa. La Ley de Dependencia así lo registró, priorizando los cuidados del entorno familiar.

En España, el entorno familiar más cercano seguirá siendo el principal responsable de los cuidados de la persona dependiente. De este modo, la persona que realice la función de cuidador/a principal tendrá que compaginar su labor de asistencia con su vida personal. Este hecho perjudica directamente la calidad de los cuidados prestados a la persona dependiente, así como la propia salud del cuidador/a.

Por estos motivos, UGT defiende que es imprescindible el desarrollo de políticas públicas, que mejoren las condiciones de trabajo de los cuidadores y cuidadoras, que hoy en día realizan su labor en unas condiciones totalmente precarias. El 76% de las personas que realizan los cuidados de las personas dependientes son mujeres, que en la mayoría de los casos dedican todo su tiempo a su actividad laboral, abandonando su propia vida personal.

Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), se ha demostrado en diferentes investigaciones que “invertir el 2% del PIB en la economía de cuidados, generaría millones de empleos de calidad, ayudaría a reducir la diferencia de género en el empleo y reduciría las desigualdades de género en el trabajo remunerado y no remunerado”.

Para UGT las políticas públicas son clave para mejorar los cuidados de las personas dependientes, como la calidad de vida de las cuidadoras y cuidadores. Asimismo, el Sindicato ve prioritario adoptar medidas para reducir la diferencia de género en el empleo, liberando a las mujeres de tal responsabilidad.

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