Consejos para la adaptación de un puesto de trabajo en una oficina

La ergonomía es un concepto clave para adaptar un puesto de trabajo en una oficina a las necesidades de una persona con discapacidad. Esta técnica permite moldear el ambiente a las características concretas de cada persona. El objetivo es eliminar todo tipo de situaciones incómodas y enseñar a posicionar adecuadamente el cuerpo, de tal forma que este reciba menos tensión, evitando dolores y lesiones.

Algunas de las modificaciones que deben tenerse en cuenta para hacer accesible un puesto de trabajo son: las características del asiento, la posición del teclado o del monitor del ordenador, así como también, la iluminación de la propia oficina.

La silla que se adapta a las necesidades del usuario y de su cuidadora
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Tips para adaptar un puesto de trabajo en una oficina

  • El entorno del trabajo: Todo es importante, pero sin duda, lo principal en una oficina es que la persona que está trabajando en ella se encuentre cómoda y pueda alcanzar cualquier tipo de objeto necesario. Para esto, una alternativa es utilizar ayudas técnica como teléfonos especiales, estantes regulables o pinzas de largo alcance. En cuanto a la mesa de la oficina, esta deberá ser amplia y garantizar que la movilidad y comodidad del usuario estén garantizadas en todo momento. La mesa también estará correctamente adaptada para personas que utilizan silla de ruedas (la altura y la forma de la mesa son esenciales). La silla de la oficina deberá ser regulable en altura y dar la posibilidad de realizar giros sobre su propio eje. Asimismo, la altura del respaldo dependerá de las necesidades de cada usuario.
  • El equipo informático: Todos los elementos del ordenador han de estar al alcance del usuario y favorecer cómodas posturas de trabajo. En cuanto al teclado, este será independiente de la pantalla y con inclinación ajustable. El monitor debe tener el tamaño suficiente y estar ubicado entre 45 y 60 cm. Existen algunas ayudas técnicas específicas que pueden servir de ayuda para facilitar el uso del ordenador a las personas con diversidad funcional. El uso de punteros y varillas, soportes y carcasas para el teclado, ratones y teclados especiales, así como la instalación de software especializados en magnificación de la imagen, síntesis y reconocimiento de voz.
  • Las condiciones ambientales: La iluminación de la oficina debe ser adecuada y suficiente, pero también deberá evitar la formación de reflejos y deslumbramientos, con el uso de filtros o cortinas. En el caso de las personas con discapacidad visual, la iluminación dependerá de las características específicas de cada usuario. La climatización debe ser moderada, al igual que el ruido, tomando las medidas oportunas para solucionar los excesos. Una alternativa que elimina dichos excesos es el uso de mamparas de separación, siempre y cuando estas no sean un inconveniente para las personas con discapacidad auditiva.
  • La accesibilidad del puesto de trabajo: Una vez que el puesto de trabajo ha sido ergonómicamente adaptado, toca preocuparse por la accesibilidad del resto del edificio. Esto incluye la incorporación de ascensores, rampas de acceso, aseos adaptados, puertas y una correcta señalización. No debe olvidarse que la señalización de emergencias se hará a través de elementos luminosos y sonoros, situados donde puedan ser reconocidos con facilidad.

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