¿Cómo será la nueva normalidad para las personas con discapacidad y sus familiares?

¿Cómo será la nueva normalidad para las personas con discapacidad y sus familiares?

Alrededor del 10% de la población española tiene algún tipo de discapacidad. En función de grado de discapacidad requieren mayor o menor ayuda en su día a día. Estas ayudas recaen en las familias, sobre todo en los/as cuidadores/as principales, que al igual que el resto de la población ha vivido el Estado de Alarma. Muchas personas con discapacidad siguen confinadas. Esa es su nueva normalidad. Y es que, el confinamiento es un estilo de vida para un alto porcentaje de las personas con discapacidad.

Cada persona es un mundo y lo mismo ocurre con la discapacidad. La diversidad de este colectivo es enorme y, cada persona tiene sus necesidades y características, podemos garantizar que el estrés, el insomnio, la ansiedad o la irritabilidad que hemos vivido y padecido durante el confinamiento puede acarrear consecuencias mayores en función de la discapacidad. Por ejemplo, en las personas con el trastorno del espectro autista o personas con patologías mentales previas.

Durante el confinamiento, se permitieron los llamados ‘paseos terapéuticos’, un gran paso para el colectivo de la discapacidad, pero insuficiente para algunos casos. Otra necesidad a tener muy en cuenta es la asistencia a los/as cuidadores/as principales. Pues, durante el confinamiento se ha producido un incremento del llamado síndrome del cuidador quemado, ya que se han reducido los apoyos a cuidadores y cuidadoras. Al igual que se debe garantizar la seguridad y la comodidad de las personas con discapacidad, también hay que asegurar la asistencia personal y el relevo de cuidadores/as en los casos que sean necesarios.

Otro factor que se ha visto afectado por la COVID-19 ha sido la falta de continuidad en los cuidados. Garantizar este hecho es fundamental para mantener la rutina saludable de muchos pacientes crónicos.

Algunas recomendaciones para mantener la calma durante el confinamiento y después de este son:

  1. Mantenerse informado solamente de fuentes oficiales.
  2. Establecer y mantener una nueva rutina.
  3. Realizar ejercicio, ya que genera endorfinas que incrementan el bienestar psicológico.
  4. Tener la seguridad de que esta situación terminará.
  5. No anticipar complicaciones inexistentes.
  6. Intentar disfrutar de la familia y de los placeres del hogar.
  7. Buscar nuevos retos para incentivar el crecimiento personal.
  8. Compartir tiempo y disfrutar de nuestros familiares.
  9. Los cuidadores principales deben delegar responsabilidades, sin sentir culpa. Se trata de relativizar y mantener una buena salud emocional.

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